Aislamiento III. Grosor de las paredes

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Del grosor de las paredes depende el confort de la casa

grosor de las paredes Perfil de las paredes exteriores

El grosor de las paredes es una duda frecuente que me plantean mis clientes. Al respecto debemos diferenciar si se trata de casas de lamas de madera laminada o de una casa de estructura de madera o de entramado ligero como también se le suelen llamar. En ambos casos, les hablaré del grosor de las paredes exteriores perimetrales de la casa.

El grosor de las paredes inquieta a los clientes porque saben que de ello dependerá el nivel de aislamiento térmico de la casa. “No quiero morirme de frío en invierno ni de calor en verano” me dicen.

La preocupación es exagerada y se justifica por el desconocimiento que aún tenemos de la madera como material de construcción.

Debo decir que la madera, y aún más si es laminada, es un excelente aislante. Según los entendidos, es 10 veces más aislante que el hormigón. Y si a ello agregamos la cámara de aislamiento pues vamos sobre seguros.

Debemos partir del hecho de que la normativa exige un grosor de pared mínimo de 140 mm (incluyendo la cámara de aislamiento), y además requiere que el muro más exterior (el que vemos cuando estamos fuera de la casa), tenga un grosor mínimo de 70 mm, de modo que los 70 mm restantes deberán ser completados con el aislante y el revestimiento interior, bien sea un friso de madera machihembrada o láminas de pladur. Esto es lo mínimo que que podrá tener la pared exterior.

De estas medidas en adelante hay mucha tela que cortar, pero como en España el clima es más benigno que en los países nórdicos, pues lo resolvemos más fácilmente. Estos 140 mm son suficientes en climas suaves como Andalucía, Extremadura, Levante, Madrid, inclusive en Galicia, provincia en la cual los riesgos están relacionados con la humedad que producen las abundantes lluvias, pero de las humedades hablaremos en otra oportunidad.

Un grosor mayor, de unos 180 o 200 mm sólo se justifica en los Pirineos, donde la temperatura suele bajar mucho y en general en la provincias muy al norte. Yo suelo montar las casas de mis clientes en 160mm. En este caso la pared es de 90mm de lamas de madera laminada, 50 mm de aislamiento (lana de roca o de vidrio), y 20 mm de machihembrado de madera o pladur en el interior. Claro está, con lámina anti condensación tanto en el techo como en las paredes, donde también solemos poner una cámara de aislamiento de 100mm.

Llegados a este punto hay una matización importante. El nivel de aislamiento de las casas de maderas no está relacionado solamente con el grosor de las paredes o del aislamiento, o de la calidad del aislante, también la calidad del montaje está relacionada con la capacidad posterior de la casa de mantenerse fresca o tibia, según sea necesario. Lo indicado es asegurarse de que todos los puntos de fuga sean sellados con espuma de poliuretano.

Las ventanas también suelen ser puntos por donde se escapa el calor o el frío. Además de ventanas de buena calidad, los espacios que quedan entre la paredes y los embellecedores de las ventanas también deben ser llenados con espuma abundante.

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